viernes, 23 de octubre de 2009

LO PRIMERO QUE QUISE FUE MARCHARME BIEN LEJOS en el álbum de cromos de la resignación. Pegábamos los niños que odiaban los espejos, guantes de Rita Hayworth, calles de Nueva York.

Apenas vi que un ojo me guiñaba la vida, le pedí que a su antojo dispusiera de mí, ella me dió las llaves de la ciudad prohibida, yo, todo lo que tengo, que es nada, se lo dí.

Así crecí volando y volé tan deprisaque hasta mi propia sombra de vista me perdió,para borrar mis huellas destrocé mi camisa,confundí con estrellas las luces de neón.

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